La lectoescritura es la capacidad y habilidad de leer y escribir de forma adecuada, y representa un proceso de aprendizaje en el que los educadores ponen el énfasis en diversas tareas durante la educación temprana.
La academia recomienda varias tareas fundamentales: escuchar cuentos leídos en voz alta, crear un rincón de las letras con letras de juguete manipulables, juegos de sopas de letras y actividades de asociación de letras usando juguetes o plastilina para explorar los sonidos.
Para desarrollar la creatividad, sugiere la creación colectiva de cuentos en la que cada niño aporta una frase, crear historias a partir de imágenes y explorar contextos de lectura reales como recetas, invitaciones de cumpleaños y listas de la compra.
Otras actividades incluyen un juego de búsqueda del tesoro basado en pistas que requiere comprensión escrita, un bingo de letras e imágenes en el que los niños completan los nombres de los objetos sacando letras de un recipiente, y ejercicios de identificación de sonidos.
La academia insiste en aplicar estas actividades desde edades tempranas, dada su importancia vital en el desarrollo académico de los niños.